La enseñanza cristiana está ligada con la formación de discípulos; con la transmisión de conocimientos, valores, principios y mandamientos de la Palabra de Dios con el fin de practicar una vida de obediencia al Señor. La obediencia a la voluntad de Dios redundará en la transformación integral de un seguidor de Cristo. El discipulado implica realizar cambios radicales en nuestra vida, en el carácter, en las actitudes y en la conducta en general.
Además, destacamos que la formación cristiana y el discipulado tienen como finalidad llegar a ser conformados con la vida y el carácter de Cristo. Esta meta que anhelamos alcanzar se lleva a cabo a través de un proceso diario, y estamos convencidos de esto: “el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús.” (Fil. 1:6). Nuestro programa de formación y discipulado es un proceso que se implementa en los Grupos de Acompañamientos Pastoral (GAP) o grupos pequeños reunidos en casas anfitrionas o en una aula en las instalaciones de la iglesia. En estos grupos se estudia la Palabra en un ambiente de amistad y donde los miembros del grupo se apoyan mutuamente en oración, consejo, palabras de ánimo para practicar los principios del evangelio.